¿Por qué prefiero una dieta vegetariana a base de plantas?

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Quien bien me conoce sabe que he seguido una dieta vegetariana desde el 2008.

Todo empezó una tarde cuando miré por primera vez “Meet Your Meat”; un documental de 12 minutos creado por People for the Ethical Treatment of Animals (PETA), que describe como es el tratamiento de los animales en la agricultura animal moderna (agricultura industrial).

Luego de verla, quedé con esa fuerte (y fea) impresión y quise buscar más información en varios sitios online. Poco a poco, iba descubriendo que no sólo se hablaba del maltrato animal, también se publicaban estudios de reconocidas universidades y entidades internacionales relacionados a la salud, sobre como el consumo de carne podría estar ligado a la aparición de ciertos tipos de cáncer.

Mi abuela materna, ese año había fallecido de cáncer en el colon. Este hecho y con suficiente información, me decidí a probar la dieta vegetariana.

Al principio no fué fácil, porque estába acostumbrada a comer todo tipo de carnes, principalmente pollo. En ese tiempo, comer fuera de casa era una situación muy diferente a la de ahora, pues los restaurantes que usualmente frecuentábamos no tenían tantas opciones vegetarianas ni veganas como hoy día; a menos que pidiera ensaladas o acompañamientos por separado, el menú era muy limitado.

Como el tema no era muy común en Panamá, se imaginarán todas las preguntas curiosas que escuché entre amistades, familiares y compañeros de oficina: ¿Por qué te hiciste vegetariana si los animales son para comerlos? ¿cómo haces para consumir proteína? ¿sabías que las plantas también sienten y aún así las comes? ¿te faltan vitaminas y minerales? ¿pero qué comes? ¿podrías volverte anémica? ¿los vegetales y frutas están llenos de pesticidas, eso es malo también, no?…

Source: Pinterest

Mis razones iniciales para ser vegetarina primero está la empatía por los animales, luego las estadísticas alarmantes sobre consumo y desperdicio de agua por la producción excesiva de carne, (y esto incide de una manera u otra al cambio climático.) Y aunque siendo a vegetariana quizás no haría gran cambio en las estadísticas, al menos siento que estoy ayudando con un granito de arena a la causa.

Según la OMS, el ser humano adulto obtiene una alimentación sana al comer una gran variedad de frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. También menciona que se deben limitar las grasas saturadas (presentes, por ejemplo, en la carne grasa, la mantequilla, el queso, y la manteca de cerdo). En otras palabras, limitar el consumo de alimentos y productos de origen animal.

En lo personal, nuestra dieta de hoy día, es una dieta vegetariana a base de plantas, es decir, vegetales, granos, frutas y semillas, de preferencia orgánicas mientras sea accesible. NO comemos carne de vaca, ni de cerdo, ni pollo, aunque, si consumimos huevos y salmón ocasionalmente; evito en lo posible los lácteos, ya que la leche definitivamente la reemplazamos por leche de almendras. El consumo de miel es limitado también, no más de una cucharada para la avena, un pudin de chía o en smoothies.

¿Sabes cual es la diferencia de una dieta vegetariana a una dieta vegana? clickea para más información.

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